Hoy tenemos una charla entre Alejandro Rancho y Carlos Gago donde nos cuentan cómo han sido el segundo y tercer día de viaje:
Alejandro:
¿Cómo son las carreteras, Carlos?
Carlos:
Las nacionales en Francia muy parecidas a España. Quizás, más rotondas que en España. Y el respeto, sobre todo en las rotondas, a cualquier otro vehículo, como España, cero, las cortan.
Pero, yo sí tengo que decir, que pares donde pares con la moto, vayas más rápido o más despacio, por una nacional o por un pueblo, nadie te pita, nadie te riñe, todo lo contrario, se portan bien.

Alejandro:
¿Y el asfalto que tal esta?
Carlos:
Hay de todo, excepto un tramo de gravilla por el que pasamos, está bien.
Alejandro:
El tramo de gravilla, ¿estaba señalizado? ¿era peligroso para todos los usuarios de la vía?
Carlos:
En esa carretera para un coche, o tractor o un camión, la gravilla no le hace daño, pero para una moto es un peligro.
Alejandro:
Casi nos caímos en un par de curvas, la señalización era escasa.
Carlos:
Hay que reconocer que era una carretera comarcal con poco tráfico, algunas cosechadoras por ser época de cosecha. La conducción era casi como por una pista de tierra, no se puede tumbar en una curva con gravilla.
Alejandro:
El resto de carreteras tienen asfalto bueno.
Carlos:
El único problema que yo veo en Francia son las rotondas, hay muchas rotondas. Porque si no sería precioso ir por comarcales e ir por los pueblos, no coger autovías o autopistas.
Alejandro:
Eso fue lo que ocurrió ayer sábado, ¿y hoy? Hemos cruzado toda Francia, llevamos tres días y tres países, hemos acabado en Hamburgo y mañana salimos de Alemania hacia Dinamarca.
Carlos:
Mañana cruzamos Copenhague, de allí a Malmö, y finalmente a Helsingborg en Suecia.

Alejandro:
Mañana tocamos Dinamarca y Suecia.
¿Qué hemos visto en Alemania?
Carlos:
En Alemania lo que hemos visto es autovía, autovía y autovía, y aburrimiento.
Alejandro:
Y los hoteles llenos, nos falló la reserva y hemos tenido que dormir como hemos podido.

Carlos:
Efectivamente.
Alejandro:
Por lo cual hemos madrugado mucho, nos hemos acostado muy tarde, hemos hecho una jordana rápida.
Carlos:
Rápida y aburrida. La conducción es muy respetuosa por todo el mundo.
Alejandro:
En las autopistas rápidas de Alemania, la gente circula rápido pero no excesivamente.
Carlos:
La tónica en 130 o 140 km/hora.
Lo bonito, como ya te dije, sería hacerlo con tiempo por nacionales.
Alejandro:
Yo no había conducido por estas autopistas rápidas, sin límite, y creo que es un acierto, por varias razones, una por el respeto, cuando circulábamos por cuatro carriles la gente iba por la derecha, el siguiente para adelantar y el siguiente para los que van un poco más rápido, y el último para el que va muy rápido, pero el que va por este carril va a 170 o 180.
Carlos:
La gente por ser libre, no significa ir a lo loco, todo lo contrario. Al final, circulan 15 kilómetros por hora más rápido que en España, a unos 135.
Nosotros no llegamos a superar los 150 km/h.
Alejandro:
Por el peso que llevamos no pudimos pasar de 150, pero se circulaba a 140 o 150, e íbamos seguros, se notaba más seguridad que en España, porque en España siempre hay alguien que circula por el carril izquierdo sin abandonarlo

Carlos:
Se ve que tienen mucha educación en la conducción.