Crónica resumen de los últimos días de viaje

Desde que salimos de Oslo hemos variado la ruta recorriendo la costa. Después de Oslo hicimos noche en Stavanger, donde está el Púlpito, y no pasamos por Bergen.

Al día siguiente fuimos por la carretera del Atlántico y el siguiente a las Islas Lofoten, donde vimos como el sol era intenso a la una de la madrugada.

Esa noche el hotel nos dejó tirados y tuvimos la suerte de que nos alquilaran una habitación a las tres de la mañana.

De las Islas Lofoten fuimos a Alta, denominadas así debido al homónimo fiordo de Alta, donde desemboca el río Alta, parando por el camino a visitar unas tiendas indias.

La siguiente jornada fue a Cabo Norte, desde donde bajamos con lluvia hasta un camping para hacer noche.

Al día siguiente hubo mucha lluvia de camino a Rovaniemi, capital administrativa de la provincia de Laponia, lugar donde visitamos la casa de Papa Noel y cruzamos el paralelo que da paso al círculo Polar Ártico.

Desde Rovaniemi salimos, ya sin lluvia, hacia Helsinki, donde nos encontramos con una concentración de coches clásicos.

Visitamos varias zonas de la ciudad como la Plaza del Mercado (en finés, Kauppatori), una céntrica plaza de Helsinki, se encuentra cerca del centro de Helsinki, en el extremo oriental de Esplanadi y bordeando el mar Báltico al sur y al este de Katajanokka.

Ya desde Helsinki partimos en ferri hacia Tallin, la capital de la República de Estonia y del condado de Harju, y luego a Riga, capital y la mayor ciudad Letonia, donde hicimos noche con muy buen tiempo.

Al día siguiente partimos hacia Varsovia, capital de Polonia.

Más de 10.300 kilómetros, los neumáticos han aguantado bastante bien, pero hemos seguido la programación y en Varsovia hemos procedido a cambiarlos, para partir hacia Auswitch, pero esto ya será en la crónica de mañana.

«Mi vida en tu mano» llega a Cabo Norte

Ayer llegamos a Cabo Norte, el punto más septentrional de Europa, el objetivo principal de este viaje.

Nordkapp, el cabo Norte, al oeste de Finnmark, en el norte de Noruega. Aquí no existe tierra firme entre tú y el polo norte, a excepción del archipiélago de Svalbard, y el sol de verano nunca se pone durante dos meses y medio, entre mediados de mayo y finales de julio.

Llegar a Cabo Norte ha sido una ilusión muy grande, llegar aquí es la meca de los moteros, cruzamos un túnel bajo el mar y entramos en las motos hasta le bola. La emoción fue grandísima, un momento inolvidable.

La jornada había sido corta porque estábamos cerca del destino final, pero intensa por la lluvia, el frio y la emoción.

Ha hecho mucho frio, en la bola había tres grados y medio, pero de un frio polar que penetra hasta los huesos.

En carretera hemos encontrado muchas obras, seguramente debidas a las inclemencias del duro invierno, y aprovecharan el verano para reparar el firme.

Hemos encontrado señales curiosas como una que indica la presencia de renos y alces, señales de caballo con jinete, o señales que indican la presencia de ovejas.

Los autobuses de la zona circulan muy rápido y sin respeto, deben hacer muchas veces el recorrido y eso les hace circular con mucho peligro.

Terminamos con un consejo:

El centro del círculo polar

Ayer hicimos una parada en El centro del círculo polar.

El centro del círculo polar fue abierto oficialmente el 13 de julio de 1990, al mismo tiempo que la nueva E6 que pasa por Saltfjellet se terminó de construir. Dentro del centro se puede encontrar una cafetería que sirve comidas del norte de Noruega, una exposición con una sala de cine, que informa sobre el círculo polar así como una gran tienda de recuerdos con mucho donde elegir. Todo esto ocupa una superficie de apróximadamente unos 1300 m2.

El centro se encuentra a 680 metros apróximadamente por encima del nivel del mar, en la frontera con Saltfjellet y el parque nacional de Svartisen. Las zonas de Saltfjell contienen una rica flora, fauna y muchos lagos para pescar.

El centro del círculo polar se encuentra junto a la E6 hacia arriba en la mitad de Saltfjellet en la provincia de Nordland, y es una parada que se da por hecha para todos los que por allí pasan. El centro del círculo polar se destaca por su arquitectura un tanto especial y en armonía con la naturaleza, y el círculo polar está marcado pasando através de la construcción. El centro del círculo polar está abierto desde el 1 de mayo hasta 1 de septiembre.

Crónica de la etapa 9

Ayer a las 12 de la noche llegamos a Molde en un ferri con el traje de agua puesto ya que llovía a mares.

Llegamos para de hacer la Carretera del Atlántico que era uno de los objetivos del viaje. Fue tramo muy emocionante y un gran recuerdo el rodar sobre el puente tan famoso que habíamos visto en fotografías.

La carretera atlántica de Noruega puede considerarse una joya de la ingeniería civil. Inaugurada en 1989, esta vía de solamente 8,3 kilómetros de recorrido es una parte de la Carretera 64 del país escandinavo, que discurre a través de los archipiélagos Eide y Averoy, conectando la isla con este nombre a la península de Romsdalshalvoya. Ideada en los 70, su construcción no se inició hasta 1983 y como discurre a través de islas, penínsulas, fiordos, las obras se prolongaron nada menos que 16 años. A un ritmo de dos años el kilómetro de construcción. Inicialmente se sufragó con peajes que, al cabo de una década (cinco años menos de lo planificado) fueron retirados. No es considerada peligrosa por su mala planta, si se exceptúa la espeluznante pendiente del puente de Storseisundet, sino por el lugar por el que discurre. Al pasar muy pocos metros por encima del nivel del océano Atlántico, cuando hay tormenta es mejor no usar esta vía transitada solo por los habitantes de la zona y muchos turistas.

Cambiamos el itinerario original para buscar unas carreteras menos transitadas y con más curvas, que nos llevaran a la carretera de los Trolls. Fue impresionante ver el glacial, mucha niebla y nieve. Es una carretera que solo se transita en verano, se cierra en invierno porque no se puede transitar por el hielo. La bajada hasta el mirador y las nueve zetas de la carretera de los Trolls han sido impresionantes.

La carretera Trollstigen o Escalera de los Trolls, (literalmente “El camino de los Trolls”, Trollstigen en Noruego) es una espectacular carretera compuesta por 18 horquillas de 180º, situada en el municipio de Rauma, en la provincia de Møre og Romsdal, en el suroeste de Noruega.

El paisaje de noruega es impresionante.

Hablando de las carreteras que nos estamos encontrando decir que el asfalto esta en muy buen estado, salvo por los guardarraíles sin doble bionda, tienen soporte en doble T y según avanzamos hacia el norte la viga se sustituye por un poste de madera.

Las jornadas están siendo muy largas, pero las estamos realizando con mucha ilusión, ya que el proyecto de seguridad vial es un aliciente para seguir circulando.

Una iniciativa muy buena que hemos visto, es que, en los restaurantes de carreteras, al menos entre semana, está prohibido servir alcohol.

Cronica de las jornadas 7 y 8

La séptima  jornada  la variamos para poder ver el Prejestolen  (púlpito  en Noruego), al que se cuenta que se subía para hablar con Dios.

Nos fuimos a Estavanger por la toda la costa, hicimos 600km de nacionales.

No observamos  nada relevante, excepto que las carreteras tienen en muchos casos tres carriles dónde de vez en cuando se te abre y en tu sentido tienes dos que es lo que te permite adelantar y de repente se cierra y se abre del sentido contrario. Cosa que también ocurría en Suecia.

La octava jornada de ayer también fue muy dura por qué en vez de salir de Bergen, salimos de Stanvanger, y además salimos a las 15h por lo que llegamos al Hotel a las 23h.

Salimos a esa hora por ir al púlpito por una caminata de 4km entre rocas con un desnivel considerable. Si se suma a esto que llevamos 5000km acumulados, he de decir que hoy hemos descansado como niños y nos hemos levantado a las 7:30h casi dos horas más tarde de lo habitual.

Ya estamos dispuestos a salir de nuevo, vamos a desayunar y salimos dirección carretera de los Trols. Hoy toca intentar llegar a Trondheind( final de la etapa 9) unos 528km.

Cronica del sexto día de viaje

Hoy Carlos Gago nos cuenta la crónica del quinto día de viaje( Noruega):

Nos hemos levantado temprano, antes de las 6. Amanece muy pronto, a las 4 de la mañana, aunque realmente no se hace de noche en ningún momento.

Salimos de Estocolmo, sin atascos,  a  pesar de ser una ciudad grande, y ser las 8 de la mañana , logramos salir de la ciudad muy rápido, no como en Hamburgo que tardamos una hora en salir.

La educación de los conductores que vivimos en Alemania y Dinamarca, aquí no se ve, invaden tu carril, alguno sì se aparta para dejarte pasar , pero cuando ya te ve en el carril, aunque en ciudad parece que no les gusta que te metas en el carril, tampoco les gusta que adelantes en semáforo para ponerte delante, en España estamos acostumbrados a verlo, pero aquí no les gusta.

Hemos comido en un camping muy guapo gracias a Embutidos Agustín.

La jornada ha sido corta, hemos circulado tranquilamente, con las paradas reglamentarias. Siempre junto al Mar Báltico o embalses y lagos, un paisaje espectacular que mezcla el verde y rojo de los campos con el agua.

Como anécdota, de hoy simplemente una frenada brusca de un vehículo que nos precedía, y nos obligo a forzar la frenada, sin incidentes. Sin duda, merecedor de la pulsera “Mi vida en tu mano”

También las obras mal señalizadas, no avisan con antelación con conos cerrando el carril, te encontrabas de repente al camión de obra, también ha pasado en Dinamarca y en Suecia.

Nos resultaron extrañas las carreteras de Dinamarca y Suecia, circulabas por el carril de la izquierda y de repente desaparecía, era extraño circular.