Y continuamos nuestra ruta saliendo de la portuaria ciudad alemana de Hamburgo donde hemos podido comprobar la profesionalidad y simpatía de la policía germana que nos ayudó en nuestro camino y a la que obsequiamos con sendas botellas de vino de la tierra de León y que incluso accedieron a fotografiarse con nosotros.

Nos ponemos en camino con destino a Helsingborj en Suecia, para lo cual deberemos atravesar Dinamarca cruzando por la increíble obra de ingeniería del puente de Oresund de casi ocho kilómetros de longitud y 204 mts de altura, inaugurado en 2000 tras cinco años de obras, aunque conocíamos de la existencia de esta magnífica construcción verla en vivo nos impactó a todos.

Durante el recorrido hemos podido cambiar impresiones sobre el diseño y estado de conservación de las vías por las que hemos circulado en especial las alemanas en comparación con las nacionales. Son de destacar las medidas de adherencia adoptadas especialmente en tramos virados y en la señalización pintada sobre la calzada más reducidas en el caso de las alemanas y por tanto con menos superficie deslizante que en el caso de los moteros puede marcar la diferencia entre continuar la trazada o irse al suelo.
También nos ha llamado la atención la falta de un sistema común europeo en el paso de peajes, especialmente en un mundo en el que hay capacidad técnica para desarrollarlo y unidad política para implantarlo y que haría más fluido el tránsito de todo tipo de viajeros.

