Ayer a las 12 de la noche llegamos a Molde en un ferri con el traje de agua puesto ya que llovía a mares.
Llegamos para de hacer la Carretera del Atlántico que era uno de los objetivos del viaje. Fue tramo muy emocionante y un gran recuerdo el rodar sobre el puente tan famoso que habíamos visto en fotografías.

La carretera atlántica de Noruega puede considerarse una joya de la ingeniería civil. Inaugurada en 1989, esta vía de solamente 8,3 kilómetros de recorrido es una parte de la Carretera 64 del país escandinavo, que discurre a través de los archipiélagos Eide y Averoy, conectando la isla con este nombre a la península de Romsdalshalvoya. Ideada en los 70, su construcción no se inició hasta 1983 y como discurre a través de islas, penínsulas, fiordos, las obras se prolongaron nada menos que 16 años. A un ritmo de dos años el kilómetro de construcción. Inicialmente se sufragó con peajes que, al cabo de una década (cinco años menos de lo planificado) fueron retirados. No es considerada peligrosa por su mala planta, si se exceptúa la espeluznante pendiente del puente de Storseisundet, sino por el lugar por el que discurre. Al pasar muy pocos metros por encima del nivel del océano Atlántico, cuando hay tormenta es mejor no usar esta vía transitada solo por los habitantes de la zona y muchos turistas.
Cambiamos el itinerario original para buscar unas carreteras menos transitadas y con más curvas, que nos llevaran a la carretera de los Trolls. Fue impresionante ver el glacial, mucha niebla y nieve. Es una carretera que solo se transita en verano, se cierra en invierno porque no se puede transitar por el hielo. La bajada hasta el mirador y las nueve zetas de la carretera de los Trolls han sido impresionantes.

La carretera Trollstigen o Escalera de los Trolls, (literalmente “El camino de los Trolls”, Trollstigen en Noruego) es una espectacular carretera compuesta por 18 horquillas de 180º, situada en el municipio de Rauma, en la provincia de Møre og Romsdal, en el suroeste de Noruega.

El paisaje de noruega es impresionante.

Hablando de las carreteras que nos estamos encontrando decir que el asfalto esta en muy buen estado, salvo por los guardarraíles sin doble bionda, tienen soporte en doble T y según avanzamos hacia el norte la viga se sustituye por un poste de madera.
Las jornadas están siendo muy largas, pero las estamos realizando con mucha ilusión, ya que el proyecto de seguridad vial es un aliciente para seguir circulando.
Una iniciativa muy buena que hemos visto, es que, en los restaurantes de carreteras, al menos entre semana, está prohibido servir alcohol.



















